Silent Hill: The Bus #6




La siguiente lámpara se destruyo, quedaban 4 minutos, tome mi cuchillo y me prepare para lo peor, mientras miraba las mochilas, por fin di con ello, era un simple calculo matemático, restas y sumas, nada más, la respuesta daba 1, el primer número era donde estaba la llave, que otro número uno podía existir, el primero de los reyes, menos la sala, todo era uno, la primera película de los carteles…


Corrí al cartel de “Las monedas de Mary Sue” ahí estaba, dentro del cartel, en el ojo de Mary, una moneda, lo rompí de una patada, otra lámpara se reventó, dos minutos quedaban, la estática se hizo presente tanto en el altavoz como en mi celular, tome la moneda y la metí en la maquina, presione A+1 rogándole a dios que no se atascara como suele suceder en estas maquinas, hoy no eran unas donas lo que perdía, era mi vida.

Tome las llaves

Se reventó una lámpara mas. Las puertas de los pasillos amplios comenzaron a abrirse con un chirrido oxidado, peor aun que uñas en una pizarra, llegue a la puerta, quite la cinta de advertencia y abrí, una habitación iluminada, entre y antes de cerrar la ultima lámpara reventó, mire hacia afuera y con la débil iluminación de mi lámpara lo vi, un ser enorme, alargado, deforme con grandes miembros caminaba mientras gritaba como si sufriera, abría su boca con grandes dientes que salían de ella, cerré la puerta, mientras imaginaba lo que me hubiera pasado de no haber entrado a tiempo.

Podía ver la pantalla iluminada desde el pasillo, corría una y otra vez el comercial de comprar refresco y palomitas, la puerta se había trabado y la llave había quedado afuera, espero no necesitarla de nuevo.

Mientras caminaba por el obscuro y inclinado pasillo hacia la sala de cine, no podía dejar de pensar en la criatura que recién había visto y sacar conclusiones sobre que era todo esto y el por qué estaban aquí dentro ¿No pueden salir a la luz del día?

Al llegar a la sala de cine, pude notarlo rápidamente, en la quinta fila del lado derecho había  una mujer joven, muy hermosa por cierto, cabello lacio corto y castaño, bastante alta y con buen cuerpo, me fui acercando de a poco mientras nos mirábamos fijamente, cuando llegue a estar a poco más de un metro de ella, comenzamos a conversar:


-¿Sabe que está pasando aquí  señorita?
-No tengo idea, pero nos está manipulando
-¿Quien?
-No lo sé, y no soy quien tiene las respuestas, solo siéntate y mira la película, si no hacemos lo que se nos ordena, vamos a sufrir un terrible destino.


Ciertamente ella sabía lo mismo que yo y no llevaba mucho mas aquí de lo que yo llevaba, sin embargo estaba mucho mas tranquila que yo, para nada lo que se espera de una mujer en una situación asi, eso me hizo dudar un poco de ella; Sin presentarnos nos dispusimos a ver la función, yo siempre viéndola de reojo y ella prestando atención a las imágenes –cosa que yo debería estar haciendo- con una expresión de preocupación melancólica en su rostro, volví mi vista a la pantalla, era una escena con una niña caminando por un campo abierto, puede que le recordara a ella...

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