Historias geniales de Bakemarin: Raya la Mantarraya


Todo pasó una semana de vacaciones. Habíamos ido a una plya al sur y los mayores llevaban sus cañas de pescar para intentar conseguir su propia comida. Sólo les adelanto que nunca han sido los mejores pescadores.

Estuvimo en la playa la mayor parte de la tarde. Yo me dedicaba a hacer una escultura de arena, mientras los pescadores aficionados intentaban atrapar algo. 


Para la hora de la comida, no habían pescado nada y comimos lo que ya habían preparado antes de ir a la aventura. Para cuano comenzó a hacer demasiado viento y demasiado frío, las cañas seguían tan inmoviles como antes de lanzar la carnada.

Nos tuvimos que ir, así que recogieron las líneas y se estaban preparando para irse. Para la sorpresa de todos, una de las cañas estaba algo pesada, pero podían enrollarla tranquilamente. Suponían que se le había atorado alguna algo o algún coral en la punta y la quitarían cuando terminaran de sacarla. Para asombro de todos, al final de la línea había una mantarraya. Era pequeña, gris y lisa, la habían prendido más de la cabeza que de la boca; como si la pequeña hubiera sido sorprendida, tomada y arrastrada sin poder hacer nada. Probablemente sería un poco más grande que mis dos manos extendidas, pero seguía siendo muy pequeña como para alimentar al bonche de personas que eramos. Además de que nadie estaba seguro de como prepararla.

Raya la mantarraya fue liberada con trabajo, después de todo su especie tiene fama de ser mortalmente peligrosa, y volvió al mar. Probablemente vivió una vida feliz, ocultándose en las profundides del mar, cazando peces, burlando tiburones; quizás a veces presumía la marca en su punta diciendo que era una cicatriz de guerra, conseguida luchando contra tres gigantes, aunque era obvio que se trataba de una gran mentira y sus amigos le siguieran el cuento sólo para no hacerla sentir mal. Quizás fue eso.

O fue la otra mantarraya que agarraron cuando intentaron por última vez pescar algo antes de irnos.

También esa mantarraya fue liberada. Nunca sabremos si era Raya o su hermana. Pero los dos casos viven felices en el mar ahora.

No hay comentarios :

Publicar un comentario