Especial 300 articulos: El Lobo y la Vaca



Había una vez, en una pequeña granja, una pequeña vaquita que no podía salir de su pequeño corral, los dueños de la granja temían que se perdiera, pues era muy torpe y olvidadiza, vivió una vida tranquila, pero siempre envidiaba a las demás vacas que comían pastura juntas y caminaban por los largos terrenos de la granja, de vez en cuando se deprimía, pero los dueños le daban libros y comida para que no se sintiera tan mal.

Sin embargo, los libros y la comida no son sustitutos para el amor de otro ser vivo, a pesar de esto, la vaquita se sentía bien, pues afuera había terribles animales y ladrones de ganado que muchas veces lastimaban a las vaquitas y ella estaba a salvo dentro de la casa, un día sin embargo, decidió aventurarse, ya era una vaquita un poco mayor, y debía salir a pastar.



Mientras estaba pastando noto lo interesante y aterrador que se veía el bosque que estaba cerca de la granja, se acerco lo mas que pudo a la cerca y miro lo más cerca que pudo, se perdió en el abismo y este le devolvió la mirada, dos centellantes brillos amarillos se acercaban mas y mas hasta que tomo forma, era un lobo, pero un lobo del desierto que poco o nada tenía que estar haciendo en el bosque cerca de su granja, ella sabia esto por la cantidad de libros que había leído.

Estaba asustada, si, pero también intrigada, el lobo la noto y se acerco a ella con pasos cautelosos.


-“Necesita algo de mi señorita?”


Pregunto el lobo con una voz seria. Pero la pequeña y nerviosa vaca no pudo contestarle, aunque a simple vista se veía alegre y activa, para el lobo era claro que ella no sabía nada de nada sobre la vida. Y esa felicidad y grandes ojos brillosos eran una fachada.

Procedió a aproximarse al indefenso animal de granja y pedirle un favor, al parecer tenía mucho frio, pues no estaba acostumbrado al clima, y quería conseguir un trozo de tela para cubrirse, y quería que la vaquita tomara algo de la tela de su establo y lo trajera.

Inocente pero no tonta, accedió siempre y cuando ella obtuviera algo, que el lobo la sacara para dar un paseo por fuera de la cerca. El accedió sin problemas.


Con la pieza de tela atada a su cuello, el cabo un agujero bajo la cerca lo suficientemente grande para que pasara ella, la saco por el  bosque y cerca de una montaña y entre mas paseaban más obvio se volvía, que aquella pequeña vaca era muy tonta pues había salido con un lobo, mas sin embargo para su suerte este lobo lo que menos quería era comerla.

Llego la noche y de vuelta a la granja la llevo, pues parte era eso de lo que acordaron, todo había terminado bien para los dos, hasta que el granjero vio a su querida vaca volver con un lobo, fue por su rifle y soltó un disparo al aire para que la vaquita corriera, una vez lejos dio dos más en dirección al lobo el cual corrió a toda velocidad y con la pata lastimada en el bosque se perdió.


El granjero estaba muy enfadado porque la vaquita sin su permiso había escapado, la encerró con varios candados en un establo más pequeño, le grito varias veces e incluso le quito su cencerro.

Pasaron dos semanas nuestra querida bobina en una depresión entro, pues ya ni tenía libros ni ninguna diversión,  estaba acostada mirando el techo, justo cuando escucho un ruido bastante intenso, el suelo comenzó a sonar muy extraño y de la tierra salieron dos patitas y después un hocico era su amigo el lobo que volvió por un motivo.


Una vez fuera de la tierra procedió a decir “Por ti me dispararon, también mi perna lastimaron, tuve que correr por todo el bosque, perdí todo mi día y no conseguí  comida, acabo de cavar por dos días para llegar a ti” en un tono de enojo y con ganas de reclamar, pero al ver su cara triste un poco de pena le dio, paseo su mirada pro el pequeño cuarto de su amiga, y se dio cuenta de en la tristeza que vivía.


Así que una cosa decidió, hacer feliz a este animal de granja y protegerlo del mundo exterior, con esta idea la vaquita estaba encantada pero confundida por los motivos del lobo, decidió preguntar?

-“Porque me ayudaría a salir y divertirme señor lobo?”

Ella pregunto, y con tranquilidad él respondió.

-Porque veo que no eres feliz. Y quiero que lo seas, aunque me vaya mal por cuidarte, por ti hare lo que sea.


Al escuchar estas palabras el corazón de leche malteada de la vaquita se acelero, y se pregunto si esto era una amistad, pero recordando uno de sus viejos libros comprendió más claramente, que esto era amor y de la clase más fuerte.


Durante varios meses el lobo la saco a pasear y cuando la vaquita logro salir a pastar el afuera de la cerca la esperaba para platicar, el granjero poco a poco noto su amistad y llamo a su esposa para algo acordar, que el lobo podría quedarse en la granja siempre y cuando a la vaquita cuidara, así ella podría ser feliz sin tener que temerle a nada, sus vidas así juntos vivieron y el lobo de vez en cuando se metía en problemas pues con otros animales tenía que pelear por que la vaquita torpe no se cuidaba para nada, esto valía la pena, pues él a ella la amaba, su amor no tiene que tener sentido ni ser como todos los demás, son dos animales distintos, pero se necesitan para sobrevivir, al encontrar alguien con quien tu vida está completa, no importa lo difícil que sea, juntos van a estar aunque a veces les duela.